8.19.2005

LAS COSAS PEQUEÑAS

Cuando compartes piso, oficina, autobús, calle, ascensor, piscina, playa, etc., constantemente, y sobre todo, cuando vienes de unas semanas en las que no has podido ni querido estar sola ni un momento, un fin de semana de ausencia es como un plato de percebes cuando tienes hambre.
No es imprescindible, pero es un auténtico lujo que pienso disfrutar como tal.

ecoestadistica.com