9.14.2005

TODOS MIS TU MENOS TÚ

Ayer me desperté tarde y tuve que correr mucho para llegar tarde a trabajar. Como tenía tanta prisa no pude pensar en otra cosa en el autobús que no fuese lo que tenía que hacer al llegar a la oficina. Y el bus estaba lleno y tú olías mal. Cuando me senté en la mesa y encendí el ordenador me estabas llamando para pedirme cosas y no pude hacer mi media hora de los correos el post del día y la revisión de mis/tus blogs. Cuando me llamaste al móvil tuve que colgarte pronto aunque tenía ganas de hacer un descanso porque tenía que correr mucho para acabar lo que tenía que hacer por la mañana. Luego me fui a comer pero no calculé bien la ración y me hice demasiada comida y como estaba engullendo cuando paré de comer dejando la mitad en el plato ya me dolía la tripa. Aunque intenté respirar hondo en el sofá no funcionó y me siguió doliendo la tripa en el autobús de vuelta a la oficina. Intenté hablar contigo un momento por el messenger pero enseguida me tuve que desconectar casi sin decirte adiós. Trabajé con escasa posibilidad de escaparme a leerte y cuando lo hice un segundo no pude quedarme a decirte que tu post me pareció una preciosidad. Cuando me llamaste para tomar un café no podía ni cogerte el teléfono porque estaba haciendo acopio de toda mi paciencia para explicarte una cosa. Cuando por fin te devolví la llamada tuve que colgarte enseguida y no quería. Cuando salí del trabajo crucé la ciudad para buscar una cosa que es para ti. Y para ti y para ti y para ti también. Cuando volví a casa bastante tarde hablamos un rato pero las dos estábamos muy cansadas y solamente nos quejamos y nos quejamos y protestamos y nos reímos de lo mucho que nos fastidian los te-lo-dije. Y luego me llamaste y se me apagó el móvil y luego fui a verte y ya te habías ido a dormir y por fin decidí irme a dormir yo también sin hacer esas cosas que había querido hacer como decirte qué bonito era tu post o que tenemos que hablar o llamarte porque no se nada de ti desde que volviste de vacaciones o llamarte a ti para decirte que estoy harta de esto y quiero volver a mi/tu casa. Y ya te lo he contado todo menos dos cosas que son dos secretos.

Créeme me ha costado más a mi escribirlo sin comas que a ti entenderlo sin comas.

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